martes, 15 de junio de 2010

La voz de todos los aguaceros


A Amaral

Nuestra fue siempre, la lluvia.
Tu voz, la de todos mis aguaceros.
Todos mis miedos, hechos de acero,
del frío goteante desta nube rubia.

Lo sabíamos pero no lo detuvimos.
Cantandole, a la buena tormenta,
se nos corrieron todas las fuerzas.
Y vuestros acordes fueron camino,

en todas mis noches despiertas.
Con notas de madera y hierro,
mil caras del amor se os muestran.

Grupo de soñadores hambrientos
la música os dio la rienda suelta.
Camino vais, a la inmortalidad del viento.

1 comentario:

Sunshine dijo...

Como ya te dije, es un soneto sensacional. Me gusta muchísimo, por todos los sentimientos reflejados en él.
Pero también me gusta muchísimo la foto, lo siento tenía que decirlo. Y es que dónde haya una guitarra, allí estoy yo :)
Un beso enorme