jueves, 24 de junio de 2010

Tranquilidad, juntos y quietos.

Al fin lo encontré, así te llamaré. Así serás. Serás Sevilla.

[Fotografía de MartaNael]



A ti, la del metro ochenta y ojos azulones.

Si cuando crees que nadie te ve
concentras tu mirar marino,
frunces tus labios
como dos barrancos
juntos y quietos.

Y mientras observas temerosa
agujereas con la mirada
a todo aquel que se mueve
entre tu quieta, pausada
tranquilidad.

Si cuando me miras, te iluminas
ríes y lloras sin poder parar;
desarmas tu concentrada
y pulcra y amada
tranquilidad.

Acaricias maternal
hablando cerca
y yo cuento las horas
que cerca de ti nos quedan
juntos y quietos.

Es entonces que quiero creer
que en verdad importo,
en verdad importamos
y tú no te arrepientes,
no realmente,
de habernos encontrado.

Y me gusta creerme
creerte y pensar
que no hay tiempo si de ti hablo,
ni historia si se trata de cobijarnos
juntos y quietos,
en tu sola y única
tranquilidad.

1 comentario:

Alice Parker dijo...

¿Sabes que Sevilla deberia estar (si ya no lo esta, que seguramente sera asi) bastante orgullosa de ti? Yo lo estaría, porque que pregones por todos tus vientos que es una mujer maravillosa y que hagas muchísimo por ella merece eso.
El poema es precioso, me encanta esa "tranquilidad" que desprende :)

Tequiiero muuucho, Ovee! (LL)!