martes, 13 de julio de 2010

All about us: Carta a mi pequeña Mon

Pequeña mia:

Hace ya muchísimo tiempo que os fuisteis. Y solo algo menos desde que me di cuenta de que os habiaís ido. He tardado tiempo en escribirte pero ya sabes cómo son estas cosas. Una tiene que llevarse hacia delante a sí misma y a todos los que quiere, mejor que nadie sabes tú que siempre he sentido que debo ayudar a mi gente mientras me quede aire en los pulmones y sangre en las venas. Se lo debo.

Por otro lado, lo que me ha llevado a escribirte es que el otro día me compré un jersey gris. Sí, aquel que llevabas tú cuando te peleste con David jugando al fútbol el día de Navidad, hace así como 5 años. Te dije que estuve antojada por uno igual, aunque éste sea gris y el tuyo azul. Y ahora que por fin lo tengo, solo puedo esperar que lleguen pronto los fríos aguaceros del proximo otoño para ponermelo y quedarme calentita frente a la chimenea.

Tampoco sabrás nada de los últimos sucesos que han ocurrido por aquí. Pues mira, resulta que debo de tener algo de talento para esto de juntar palabras, porque he ganado un par de premios y he conseguido coger un ritmo de trabajo y aprendizaje bastante beneficioso. En mi graduación, sin ir mas lejos, el discurso lo hice yo. Y parece que quedó bonito y todo.

Siguiendo por esos caminos, me he graduado y de nuevo, todo el mundo parece contento (la primera yo, claro) Miradas de orgullo y abrazos, palmaditas en la espalda y asombros me persiguen cuando se habla de mis notas. Aunque yo, ya te lo dije alguna vez, sigo pensando que no es para tanto. A veces me siento un poco fraude...no me preguntes por qué.

A día de hoy, estoy aprendiendo de una vez a querer y a que me quieran. A querer "bien" como diría Gu, todabía no sé si he aprendido. Pero me gustan mis amigos, que me demuestran que están ahí cuando los necesito. Y están esas tantas otras personas (aquella del metro ochenta que te dio el apellido, la primera) a las que echo en falta y que defendería hasta la muerta. Y mis papás, y bueno, en general todos andan bien. Con sus más y sus menos, nuevos y viejos, pero andan bien.

¡Ah! Tengo que presentarte a Alecia. Seguramente te encantará. Es genial y está todo el día pegada a mi, cuidandome, secandome las lágrimas y demás. La conocí por casualidad y desde entonces, me acompaña con cariño y cautela. Es mi última manera de sentirme cuerda y segura. Permanece en ese lado de la vida, el tuyo, el suyo, el de Dave y Alice... vosotros, seres de magia.

Respecto a aquello que me quema tanto por dentro desde hace tanto... ha mejorado algo, supongo. Quizás no tanto como me hubiera gustado. Sigo creyendo que no encontraré a nadie como ella jamás, pero he aceptado que es mejor así. No quiero una pasión desenfrnada e inmensa, porque sé que no funcionará jamás. Sólo espero que venga alguien a besarme, a abrazarme de noche y que huela a jazmines y a tormenta. Y me haga sentir especial. Eso que tú tienes con Paula. Supongo que es lo que quiere todo el mundo, ¿no?

Y bueno, debería ir acabando. Siempre has sabido que te he querido, que tenemos tanto en común que a veces me gustaría pensar que te reirás con las mismas situaciones que yo y te apenarás con las mismas imagenes. De veras espero que estés disfrutando, allí dónde estés, de todo lo que te propusiste hacer. Pero recuerda que siempre te llevaré muy dentro mio. Porque, al fin y al cabo, siempre has sido, incluso cuando no has estado.

Con todo mi cariño para ti, pequeña Mónica;
Ove.

PD: Y sobretodo, recuerda que TE ECHO DE MENOS.

1 comentario:

La tati dijo...

Eres un sol que brilla, brilla y brilla........y brillaaaaaa. Preciosa carta.