miércoles, 27 de octubre de 2010

Likes&Fears

Me gusta que los carteles de la autovía me recuerden que vivo en el sur. Me gusta quedarme quieta en mitad de mi patio y dejar que el sol me atraviese la piel. Me gusta aflojar todos los músculos en un sofá y sólo reírme con mis amigos. Me gusta que Alecia y Catherine me salven en moto cuando tengo miedo. Me gusta creer que todos los parques sombríos podrían salir en una peli de Harry Potter. Me gusta imaginar mil formas de coger a alguien por sorpresa y marchitarme en su saliva. Me gusta tumbarme en las alfombras a que mi prima Julieta salte en mi barriga. Me gustan los vasos enormes de Coca Cola sin gas. Me gusta pensar que algún día mi cama olerá a alguien que no seamos ni yo ni el suavizante. Me gusta que una canción me haga sonreír tontamente, y poder encajarle el adjetivo simpática. Me gusta mirar por dentro a la gente. Me gusta acostarme tan cansada que cada trozo de cuerpo me duela y cada rincón de mi colcha parezca el paraíso. Me gusta ducharme sin prisas y que mi cuerpo huela a frutas, a flores y a perfume. Me gusta recordar los momentos felices y que se me inunde la cara de nostalgia. Me gusta recordar a la gente lo especial que es. Me gustan los días atemporales de comidas familiares.


Me dan miedo los seres vivos a los que no puedo ver la cara. Y los que tienen los órganos internos al aire. Me da miedo el fondo del mar, y hundirme en él. Me da miedo el silencio si va de la mano de la oscuridad. Me dan miedo los lugares demasiado pequeños, porque yo soy demasiado grande. Me da miedo que se me quemen mis libros. Me da miedo que la gente se vaya de mi lado. Me da miedo no llegar a vivir las mil cosas que quiero vivir. Me da miedo que mi vida pase y yo no la haya vivido. Me da miedo no ser lo que los demás esperan de mí.
Me da miedo la muerte. Me da miedo olvidar lo que es la luz.





Si bien siempre pensé que hubiera regalado mi vida en cualquier momento en pos del bien de la raza humana, me di cuenta de que en un mundo como el de hoy, valía yo más viva y vigilando mi propia lucha por el progreso que muerta y felizmente olvidada como una mártir más.