domingo, 12 de junio de 2011

Un lugar en silencio.

Ese miedo blando, cálido y chorreante que te muerde el estómago desde atrás. El miedo al cambio.
A día de hoy me pregunto si la vejez te dará el collar para domesticar a ese animal maltrecho o si, simplemente porque seguimos siendo bestias naturales, no nos dejará nunca.

Vayámonos a aquel sitio donde todos los días son hermosos por el puro placer de serlo. Vayámonos, volemos al rincón más cálido del mundo; hacia lo más profundo de nuestro pecho. Olvidemos las heridas de aquellos que no sabían cómo escapar del pánico, y juguemos a ser seres celestiales que nunca tropezaron para caer del viento. Soñemos, soñemos que podríamos haber sido mejores, más grandes y más únicas. Más responsables de nuestra vida y menos obcecadas en las tonterías que enturbian las aguas de la vida. Imaginemos que nada de esto hubiera pasado, que el verde seguirá siendo verde porque nosotras lo necesitamos, y hagamos como que no hay nadie más importante, justo ahora. Bañémonos de luz porque eso es lo que somos, porque yo te creo y tú me ves, aunque nadie más lo haga y no nos pueda importar menos. Alcancemos a todos los que murieron por nosotras, hagámoslos estatuas y conversemos con ellas a la luz de la nada. Oigamos la música de los muertos y creámoslos libres, pues ciertamente lo son más que nosotros. Aceptemos la magia por ser quien es, con sus más y sus menos, y aprendamos a embellecer el dolor que nos hizo unirnos. Tomémonos enserio la advertencia de nuestros sueños y huyamos, huyamos como hacemos por instinto. Porque esta necesidad de escapar no nos deja pensar, y eso no puede ser bueno. Vayámonos a ese lugar que es nuestro. Te invito a caminar a mi lado, y hacerlo. Hacerlo todo.

Te invito a escaparnos del miedo.


7 comentarios:

Beautiful Disaster dijo...

"esta necesidad de escapar no nos deja pensar"... cuánta razón, el miedo nos paraliza de tal manera que no podemos ni pensar con claridad. Hay que escapar de él, claro que sí :)
Besos!

Elendilae dijo...

Jo, que bonito, pero pienso que no se puede escapar de él eternamente, y que tarde o temprano tendremos que enfrentarnos a él. Es mas fácil huir, desde luego, y hasta puede provocarnos cierto placer momentáneo, porque ya no tenemos que pensar en cómo nos escuece y en cuánto lo hace, pero tarde o temprano nos acaba alcanzando, formando un agujero más grande que el anterior...

Me ha gustado.

:)

Un besito

Sombragris dijo...

Ove...el unico enemigo a temer es el "miedo" al "miedo"...sin temor , sin dudas, no por no tenerlo seríamos perfectos...y nos perderíamos las grandes cosas que subyacen en nuestro enfrentamiento con el "miedo"...que a veces es mas amigo que enemigo...ser valiente es ser capaz de vencer el miedo...permanecer en acomodo no es vivir...un besino

La tati dijo...

Soñemos, imaginemos, .....pero no escapemos, vamos a hacerle frente con toda la artilleria.......Lindo María

MissKowalski dijo...

Me encanta la entrada. Yo creo que cuando se huye siempre se destruye algo, aunque tú creas que estás dejándolo atrás :)

Javiera Karl dijo...

que lindo blog saludos !

Antonio dijo...

Esta es mi hija, qué lo sepáis, María Hermida se llama y es grande, amable, lúcida, cristalina y con un corazón donde viven felices las palabras.
Un regalo de la vida y de la que me siento muy orgulloso. Besos, mi niña