domingo, 4 de diciembre de 2011

Analógico




Pausa total, pena capital
pues todo se me había olvidado.
Que la vida la vi antes
por tus ojos que los míos,
todos los ambientes,
todos los detalles,
la omnisciencia total del hecho,
la supremacía generalizada.

Todo fuiste tú antes,
antes de yo vivir lo propio.
Tus ojos, que tanto pensé,
cruzaron primero el río.
Y luego yo; y no encontraba
más margenes que las tuyas
aunque ahora fuera mía
la falda que se mojaba.

Como un telón que parte
un escenario en dos tablas.
Como el cristal de un periscopio
que ve cosas dobladas.
Las dos realidades alternas
de una alternancia despistada.

Lo tuyo, en tus historias;
lo mio, en mi retina.
Y los besos que no vimos,
y las gracias que no amamos
en duplicado y convexo
como el televisor descolorido
que es mi alma a tus recuerdos.

Palmaditas en la espalda,
en mi tácito, analógico,
tierno y burdo corazón.
Dentellada de negrura
en el confín de tu cadera.
Y a la muerte, nuestras ansias
caerán en saco pleno,
roto y descosido, compartido.
 
Y dormiré acaudalada
en tu pecho florentino:
con mi verdad ante los ojos
con la tuya entre las manos.

1 comentario:

Antonio dijo...

poemazo, muy bueno mi niña. Te quiero