martes, 12 de abril de 2011

Más linda que ninguna


Cristina piensa con el gesto descolgado;
y sabes que no te oye
porque su cara no te escucha.
Pero repara en que la miran
e impúdica y sonriente
va y la cara desabrupta.
Es entonces cuando
tierna y clara
encoge su nariz de escultura
y sin tener mayor problema
es más linda que ninguna.