viernes, 2 de septiembre de 2011

Feliz año nuevo


Porque ya es Septiembre y es el mes más mío de todos los otros. Porque llueve, y hace frío y ya no sudo; porque adoro todo lo anterior y aun más que eso provoque que el mundo huela a nuestro olor favorito. Porque soy feliz yendo al castillo de mis alegrías y abrazando a gente que quiero demasiado; porque hoy es año nuevo aunque la iglesia no estuviera de acuerdo, porque soy feliz y porque te quiero, mañana vas a hacer el mejor que cualquier otro día.

Yo nací en la boca del otoño. En mitad de sus labios partidos de frío. Por eso cuando los calores estivales llegan me provocan nauseas de pánico, y el largo sosiego me destroza las ideas. Porque cuando toca volver, cuando me toca volver a lo que más quiero, llueve frío y huele mojado. Y eso, eso es más que ninguna cosa, mi casa. Y eso, es más que en ningún otro momento, mi vida.
Cobertura de nubes enfadadas que me llevan de la mano hacia un único lugar. Allí donde los primeros días de Septiembre puede arder la piedra o tronar el cielo. Allí donde todos saben mi nombre. Soy feliz hasta hartarme en mi castillo, y retumbante piso charcos por mis aceras inundadas de alegría. Frío en los pies, frío en los hombros, dulce calor en el pecho.

Pero te quiero, te quiero, te quiero y te quiero. No me cansaría de decírtelo nunca. Porque ya te dije siempre que te querría hasta donde se acaban las metáforas hermosas, te querría hasta en el barro y hasta en la podredumbre, te querría siempre y siempre te lo decía desde un hoy que no podía imaginar mañana. Hoy es mañana, mi gigante de ojos azules y manos como raquetas; hoy es mañana y tú, como era de entender, no estabas allí donde nos conocimos. No. Porque estás en todas partes. Tú que nunca tuviste dioses, yo que sollozaba por no tenerlos y que a veces los tengo a medias; hoy he vuelto a nacer, en mi feliz año nuevo, y creo firmemente que te has convertido en mi algo incuestionable. Y te quiero, te quiero, te quiero. Te quiero aunque no te vea, te quiero aunque ni te escuche, te quiero y no me canso de decir que te quiero.


1 de Septiembre. Gracias vida.







Voy a amarte como si nunca me hubieran hecho daño antes.
Voy a amarte como si fuera indestructible.