lunes, 2 de abril de 2012

Yo tenía un gato que me olía las lágrimas

Quererte y no creerlo
y buscarlo, y anhelarlo.
Soñar con los silenos
de las peñas de Montecarlo.
Buscar tus desconcuelos
y no tenerlos, y abrazarlos.
Y llevar tus ojos tristes
a las fuentes del Parnaso
pa' que queden reflejos suyos
y te lloren to' los gitanos.
Que tu pelo lacio se cuele
entre los dedos de los Tizianos
y que la negrura de tus dos luceros
atraviese los mil penachos
de los héroes de coraza y lanza
de los indios y los troyanos.
Que se plieguen por las cornisas
de todas mis vidas tus encantos.
¡Que se llene todo de ti!,
que ya no aguanto quererte tanto.

2 comentarios:

Elendilae dijo...

Sublime final: "que se llene todo de ti, que ya no aguanto quererte tanto".

Sí señora, eso es escribir con el corazón en la mano, y el arte en los dedos ^^

Un besito

Elendilae dijo...

Sublime final: "que se llene todo de ti, que ya no aguanto quererte tanto".

Sí señora, eso es escribir con el corazón en la mano, y el arte en los dedos ^^

Un besito