domingo, 2 de junio de 2013

¿Dónde están las luces?

Tantos brazos abiertos, Alecia. Y los cerrados deben ser los claros en recuerdo, porque si no, seríamos extravagantes.

Tantos buenos seres queriéndome a la vez y yo sin saber hacerlo bien.
Tanto ruido, Alecia. Esta densa neblina gris perla, tener el cuerpo partido en dos. Recuerdos indistintos, y hace años de todo lo bueno. Nada nuevo, Alecia, nada nuevo. Lo viejo se diluye decolorado en las aguas de mi mente.

¿Dónde están las luces?

No veo Alecia, no veo. Los oídos de mi corazón han enfermado de decibelios. Los huesos tatuados con las viejas jerarquías divinas, el universo superpuesto, y ella encima de todo, siéndolo todo pretendiendo no ser nada. Retorcer la cadena lógica y llegar al inicio. Pierdo los sentidos, ensuciados; los radios de mi bicicleta están negros, mis chaquetas se desgastan en la baja espalda. No hay tierra, no hay viento, no hay vida.

El sueño del corazón produce silencio.


1 comentario:

Lenida Liz dijo...

LINDO BLOG! YA TE SIGO!!