lunes, 2 de diciembre de 2013

O

Siento una necesidad
incoherente, inmanente,
sórdida y prepotente
de comerle la boca
                     a tu ombligo.

1 comentario:

Irene Alcedo dijo...

Esta necesidad incesante de coserte a un cuerpo ajeno. Ser sin ser, un cuerpo que queda sin alma porque se la han llevado unas caderas que no cesan en su caminar, a veces cerca, pero siempre lejos.

Hacía tiempo que no me pasasba por aquí, me encanta cómo vas evolucionando.

:)