domingo, 22 de mayo de 2016

D.

El viento de Poniente, las causas perdidas. El silencio de la muerte en vida y el silencio de la onmipresencia: el muerto que aún no se sabe muerto. Ni él ni aquellos que lo rodean. Al creerte todos viva, los que sabían entraron en el juego. ¿Dónde acaba la vida, y termina tu historia?

El viejo mira con un dolor sin tapujos hacia no sé qué otra parte 
y confiesa

No ha habido otra muchacha como esa en esta maldita ciudad.

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Quizás es solo esto lo que nos están intentando enseñar. A veces, incluso en la ficción, la gente muere sin más. Y no vuelve. Sólo queda esta inmensa necesidad de respuesta.

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