lunes, 14 de marzo de 2016



Te has llevado el orden y has dejado la alegría.



Ópalo

Hoy he visto una paloma blanca. Tenía la pata izquierda mal formada, como un apretado amasijo de carne, y el pico abultado; las alas oscuras del roce con el suelo, rosáceas manchas aquí y allá en el blanco plumaje, asustada mirada de indefensión. La he visto mientras yo me acercaba andando, ha echado a volar mirándome desde la esquina de su mísero ojo y he pensado que aquél y no otro era el símbolo definitivo de mi amor, mandado por alguien superior con algún oscuro propósito: voluntad de hacerme reír, o llorar, ante la realidad de las formas.

Hoy he visto una paloma blanca. Tenía la pata izquierda mal formada, yo he pensado en que ella era mi amor, y entonces me ha envuelto el llanto en mitad del camino a casa.