miércoles, 10 de agosto de 2016

Eres Burdeos.

¿Cómo eludir
las señales naturales?
Esta bocanada de fuego
en mi pecho, en mi alma
cuando rozas mi mundo
con los dedos.
No conozco en este momento
mayor catástrofe para mis letras
y mis ideas que tú.
No voy a esconder esta herida
No voy a acallar el cántico
No voy a retirarte el amor
O sí. Tu silencio, y tus razones
que respeto hasta pensar
que lo mejor es callarme y no rozar
tu cerco de paz
con los dedos
provocan el vaivén del verbo
pero no cortan la fuente
de aguas rojas y miel.
¿Cómo resistir la tentación
de creernos unidas
por algo más?
¿Quién va a desafiar
a dios
al destino
a las Moiras
a esa regla santa que me pusiste
de no pensar demasiado
y querernos sin reserva?
Ahora sé que puedo vivir sin ti
pero no quiero
ni en broma
y ojalá tú tampoco
quieras
sin mí.