domingo, 14 de agosto de 2016

14 de agosto de 2016

Eras feliz. 

Lo pienso, y eras feliz. De alguna forma yo sabía que no podía ser yo la que mantuviera tanta felicidad, tanto tiempo. Eras tan feliz, te sentías tan segura. Intento evitar pensar que no eras feliz conmigo sino con algo que habitaba dentro tuyo hecho a partir de trozos de mí. Temo al fantasma con mi rostro que o bien te enamoró o bien te hirió sin que yo pudiera decidir nada. Me dicen que hay cosas que pasan sin más, que no hay explicación para ciertos sucesos. Pero intento recordar los hechos y no las palabras: éramos felices. Es bello que nos diéramos la oportunidad de hacernos tanto bien. 

Ojalá un día decidas perdonarme, hablarme y dejarme enseñarte
unas fotos tuyas que tenía olvidadas por aquí
y los últimos poemas que te compuse.